Los comienzos de Martín Garrido (Palma de Mallorca, 1982) se remontan a su muy temprana devoción por la pintura. A los 11 años comienza a dirigir cortos, luego estudios de interpretación y teatro, trabajando tanto en producciones teatrales como cine amateur, pasando en este escalón por puestos como auxiliar de producción hasta script, ayudante de dirección, operador, director de arte y, más tarde, dirección de fotografía.

En 2005 y a la edad de 21 años dirige H6: Diario de un asesino, que distribuyó Aurum estrenando en 106 salas simultáneamente. La película sería un éxito fuera de España, especialmente en Estados Unidos e Inglaterra.

Ahora y luego de unos años ganando experiencia, regresa con una serie de títulos que formarán parte de una trilogía que habla sobre “el horror que anida en lo más profundo de los seres humanos”. En la actualidad hay filmado dos títulos en estos momentos en proceso de postproducción, “El Monstruo” y “Nos veremos en el infierno“.

Desde “La Noche Intermitente” hemos tenido la posibilidad de entrevistarle para que nos hable de el primero de los títulos, “El Monstruo“, en una serie de confesiones que queremos prolongar en cada una de las piezas de esta singular trilogía.

Acompañamos la entrevista con el magnífico trabajo fotográfico para el rodaje de Pau Torrens.

SINOPSIS:

“Ernesto Vidal es un hombre gris que ha cumplido sesenta años y no parece gozar de una vida interesante. No tiene esposa ni amigos, vive con su madre y, además de practicar la abogacía, milita en un partido nacionalista. Lo único que aparentemente lo diferencia del resto es su bisexualidad, ya que mantiene relaciones con un hombre que no pertenece a su entorno y lleva una vida completamente ajena a él y sus costumbres. Todo sería normal si no fuera por los fines de semana que pasa en un viejo chalet perdido entre las montañas del norte de Mallorca. Allí, aislado del mundo que no le comprende, perpetra actos terribles que lo transforman en una persona totalmente distinta y capaz de todo con tal de saciar sus instintos. Cada mes elige a una mujer a la que invita a mantener relaciones con él en su residencia de campo”.

1. Nos gustaría saber el origen de este primer título “El Monstruo”, y si existe algún tipo de relación argumental, aparte de la temática, con los siguientes títulos de esta trilogía planeada.

A pesar de estar ligados por el concepto, el estilo, los valores y transmitir cierto desencanto, los tres films varían en personajes e historia. También hay que decir que dichos personajes comparten ciertas características en cuanto a percepción del mundo en general. De la misma forma que trilogías como “Rojo”, “Blanco” y “Azul” o “Amores Perros”, “21 gramos” y “Babel”, esta empresa en la que estamos dejándonos la piel trata de enfocar la vida desde lo más profundo del ser humano, desde esa oscuridad, por así decirlo, en la que todos podemos sumergirnos en un momento de desgracia o simplemente después de haber viajado al final de la noche.

“El Monstruo” es un título genérico, homenaje inconsciente a la serie B que ninguna relación guarda con esta película. Por otra parte, es el apodo por el cual se conoce al protagonista del film en los medios de comunicación.

2. Cuáles han sido las mayores dificultades a la hora de levantar un proyecto independiente de este tipo. Y cuál es el presupuesto estimado para este primer título.

Dificultades, como se puede presuponer, ha habido todas las del mundo. El tópico de que el cine español está en crisis es una verdad como un templo, especialmente para los directores que nos mantenemos al margen de las modas y luchamos por un cine en el que prime el arte por encima de todo; directores que no jugamos con subvenciones ni dependemos de financieros que conocen los ministerios tan bien como la palma de su mano. Sin embargo, cuando se tiene un buen guión entre las manos y gente con talento dispuesta a darlo todo, la cosa cambia, sigue siendo complicado, exacerbante y doloroso, pero nadie dijo que esto fuera fácil. No hay que olvidar que esa es una de las virtudes de la profesión más hermosa del mundo: su laboriosidad.

El presupuesto de “El Monstruo” , el más bajo de las tres, es de 600.000 euros.

3. Cómo ha sido trabajar con Tony Isbert, y cuáles han sido las pautas desde tu posición de director para que encarnara a un personaje tan lúgubre y complejo como es el de su personaje en “El Monstruo”.

Tony es un actor de raza al que todavía le queda mucho por hacer. Tony y yo somos amigos desde hace tiempo, aunque lo cierto es que no había pensando en él para encarnar el papel de El Monstruo. Fue Tony el que se interesó por el proyecto y, de la misma manera que otros actores (algunos muy conocidos), se ofreció a hacerlo presentándose ante mí como Ernesto Vidal. No dudé. No sólo era la mejor opción, la más creíble con diferencia, sino que además goza de todos los registros imaginables; algo de lo que un actor sin tanta experiencia, por bueno que sea, carece.

A la hora de meter a Tony en la pìel de Ernesto Vidal tuvimos que trabajar duro. Ernesto no es un hombre normal, tiene infinidad de claroscuros y vive en dos mundos separados por un abismo. Es un hombre extraño y extrañado, una suerte de lobo estepario sumido en tinieblas que para llegar al éxtasis necesita cruzar todos los límites y pisar el infierno para inmediatamente después volver a su vida diaria en compañía de una madre posesiva con ínfulas de grandeza. Tony lo tuvo claro desde el principio y no tardó en convertirse en el personaje, dándole una forma única y deslumbrante. Nadie podría haberlo hecho mejor que él. Realmente me ha hecho feliz.

4. Has notado a la hora de trabajar el margen de tiempo pasado desde tu último título comercial “H6 Diario de un asesino”.

Mucho. Cuando rodé “H6 Diario de un asesino” tenía 21 años y, pese a todo lo que había hecho anteriormente (infinidad de cortometrajes, mediometrajes y teatro, mucho teatro), no era el mismo Martín. No es igual trabajar libremente, con amigos y poca pasta, que tener que cumplir con una planificación que cuesta miles y miles de euros. Cuando ruedas una película profesional tienes a mucha gente detrás y unos productores que no dejan de apretarte las tuercas. En el caso de “H6 Diario de un asesino” fue así; de hecho mutilaron 40 minutos de mi montaje, motivo por el que reniego y renegaré siempre del film.

En seis años he madurado, naturalmente; esa es la finalidad por la que me retiré un tiempo. Necesitaba pensar, estudiar los hechos, analizar los detalles, para regresar cuando fuese el momento y estar preparado para todo. La diferencia entre “H6 Diario de un asesino” y “El Monstruo” radica en la visión que ahora tengo del cine, en el tratamiento y los actores. Me gusta “H6”, pero para mí es como una etapa pictórica pasada, ese cuadro tan querido de una época polvorienta a la que posiblemente no volveré a sacar brillo.

5. Nos interesa saber, tus influencias cinematográficas o novelísticas a la hora de elaborar este guión y realizar luego esta película, si es que las has tenido.

En mi caso las influencias son inconscientes. Podría mencionar millones de ellas, desde Caravaggio hasta Antonioni, pasando por todas las artes y ámbitos, pero la verdad es que no busco parecerme a nadie. Con la pintura me pasa algo parecido, pinto hace tantos años que no necesito inspiración o modelos (bastaron los años de formación), pinto sin más, algunos días mejor que otros, pero manteniendo el espíritu y los instintos, que son los que me guían a la hora de hacer cualquier cosa. El arte es subjetividad y sólo puede mantener la originalidad cuando se trabaja sin emular a otros. Además, sólo hay dos maneras de crear, y una de ellas es errónea, así que…

6. Pensamos en directores pintores, como es tu caso, y el primero que se nos viene a la cabeza es David Lynch y su personalísimo mundo, que traslada tanto al cine como a sus trabajos en pinturas y fotografías. Cuando pintas o filmas, ¿te nutres de tus trabajos en pintura y viceversa?

En realidad no, me dejo llevar por el guión y los personajes. Ellos me dicen lo que tengo que hacer en todo momento, y la primera impresión siempre es la mejor. Digamos que parto de la base del Impresionismo, del primer golpe de luz. Así mantengo la frescura. También hay que aducir que mucha gente piensa que a la hora de dirigir estoy pintando, aunque yo prefiero no pensar en ello. Las cosas son como son y no hay por qué darle más vueltas.

7. Recuerdos de este rodaje. Cuáles son tus impresiones luego de tanto tiempo sin tomar la batuta de director.

Si soy franco diré que no he notado los años. Dirijo todos los días, mentalmente, desde que me levanto hasta que me voy a dormir. No veo la vida a través de mis ojos, sino con las lentes imaginarias que me rodean. Sé que suena absurdo, pero es cierto. No veo lo que me rodea, veo todo, a mí mismo, a los demás, desde cualquier punto de vista, en todo momento, a tiempo real… Ni siquiera me esfuerzo, lo veo sin más, con la misma facilidad con la que respiro.

Las impresiones del rodaje son, como siempre, buenas y malas. Hacer una película es muy duro, más de lo que la mayoría de gente imagina, y durante los rodajes hay momentos muy amargos que no se olvidan por muchas victorias que se cosechen. En el cine hay más mercenarios que artistas, gente que pasa del arte olímpicamente y con la que hay que saber tratar. Yo, afortunadamente, manejo bien el capote, pero me pongo en el lugar de mucha gente que empieza y me entristezco por ellos y la inevitable pérdida de ilusión. Ya lo decía Kubrick: hacer una película es como escribir “Guerra y paz” en una montaña rusa.

9. Qué se encontrará el espectador a la hora de ver esta película. Hay algún tipo de mensaje consciente en el trabajo luego de ver los primeros montajes, o montaje final, si ya existe…

Esta es una película dura, con muchas capas y lecturas. Me gusta que cada persona vea las cosas a su manera, sin influencias, así que prefiero que cada uno haga sus propios juicios frente a la pantalla. Sin duda no dejará indiferente a nadie.

8. ¿Hay fecha de estreno para este título? Algún plan de distribución en su estreno en salas.

A principios del año que viene se estrenará en salas. Y sí, hay plan de distribución, pero estamos en negociaciones y no puedo dar detalles.

Fotografías | Pau Torrens