Solamente puedo decir que el corto fue realizado esperando que a quien lo vea se le pase por la cabeza el hecho de que nunca se sabe lo que va a pasar y que hay que aprovechar y vivir a tope cada uno de los momentos de nuestra vida”

Con esa sentencia nos presenta Vasni Ramos una resumida descripción del que es su último cortometraje. Luego de haberlo entrevistado hace más de un año en relación a su cortometraje Buenas Noches, se ha prestado para contarnos en primera persona detalles de su último proyecto.

Puedo decir que me he rodeado de increíbles profesionales que, al mismo tiempo son amigos. David A. González vuelve a colaborar conmigo después de “Buenas Noches” con un trabajo de dirección de fotografía mucho más complicado que el anterior. Fue un reto, ya que desde un principio quería contar la historia de noche y en la menor cantidad de planos posible (en los últimos 11 minutos sólo hay 5 planos y uno de ellos dura 4 minutos 30 seg.) y la localización carecía prácticamente de alumbrado público. Tuvimos que iluminar dos calles y luego zonas puntuales evitando sombras en los desplazamientos de la cámara, lo que fue muy complicado. Pero David lo consiguió con creces, tanto que creó una especie de “set de exteriores”… colocó las luces y rodamos toda la noche sin tocar nada. Esto lo consiguió usando dos globos de helio de 4000 wat. flotando a unos doce metros de altura y con refuerzos para iluminar los fondos… un trabajo de orfebrería que provoca que la secuencia tenga un luz muy natural, algo prácticamente imposible de lograr dadas las condiciones del sitio y a lo que ayudó también la alta sensibilidad a bajas luces de la Canon Eos 5D Mark II.

La pareja de actores la conforman la actriz canaria Marta Viera y el actor catalán Marc García Coté. Era muy importante contar con muy buenos actores para este corto, ya que un momento de falta de credibilidad tiraría por el suelo toda la historia. Pero tanto Marc como Marta son dos actores impresionantes que supieron ajustarse en todo momento a la complicada situación que les toca vivir en la ficción. También el hecho de contar con planos muy largos ayudó a que pudieran soltarse e introducir todo lo que ellos consideraran idóneo para el momento, ya que los tiempos no estaban perfectamente marcados y tenían mucha libertada para improvisar y añadir/quitar cosas sobre la marcha, consiguiendo ambos un trabajo más que sobresaliente y, sobre todo, muy real. Esa era la máxima desde el principio: “¡Que parezca real!”.

Todo esto fue posible gracias a la participación de Juan Ma Villar que, a través de su productora Trova Films, apostó por el corto y puso a gente suya de confianza a trabajar en el proyecto, como Marco Toledo en el sonido o Támara Manchado en la producción. Por mi parte también traje a gente de confianza como son mi hermano Sergio G. Ramos como ayudante de dirección y mi novia Vanessa León en la producción. Todo esto junto al equipo de eléctricos de Hi Vision y Hi Voltage conformó un equipo muy familiar y de una camaradería importante que hizo posible la grabación de un cortometraje de 15 minutos tan complicado como éste, en tan sólo dos noches de rodaje.

En la fase de post-producción otro amigo, Xerach Cruz, realizó EL EFECTO DIGITAL!!!! sin el cual el corto carecería de sentido y credibilidad. Las reacciones al mismo han sido impresionantes, igual que el trabajo de Xerach, todo un maestro en la generación de efectos digitales que nadie entiende como no trabaja en las “grandes ligas”.

Posteriormente y tras el montaje otro amigo, el guitarrista y compositor Manuel Pérez se puso manos a la obra con la banda sonora, consiguiendo la atmósfera perfecta para acompañar al corto… tarea complicada ya que el 95% de las imágenes van acompañadas de música. Un trabajo sobresaliente que se convierte en parte inherente de la historia como otro protagonista más.